sábado, 2 de enero de 2010

comienzos





¿Escuchas el silencio de los puentes?
La tierra con la tierra se comunica
Y en medio de toda la firmeza

El agua

El vientre ondeante y femenino
Que baila por amor al fuego y al calor

El sexo abierto/feminidad/danza
Sobre el puente que sostiene también
El cielo

Cielo/tierra/agua

Cuerpo pausado
Soledad/caricias/viento

Los días se escurren como gotas sobre el río
Su boca suelta besos húmedos
Sobre cada orilla de la tierra.

domingo, 6 de diciembre de 2009

La creación




Me busco en su sombra
prolongación de sus palabras
como si en sus versos se encontrara
la raíz de mi escritura

Me busco en sus orillas
en el entrelineado de sus frases
como quien busca los huesos de su muerte
en los pajares de poetas

Soy la aguja perdida
la vértebra dislocada
el hueso descalcificado
de buscarse

Me busco en su sombra
escarbo en su mirada
y es sólo la imagen deformada
de aquello que ya soy:
un reflejo

He de decir las cosas
he de decirlas como si me las creyera

mis palabras tienen fuerza propia
y ocho patas
(como las arañas).

domingo, 29 de noviembre de 2009




S O N I D O S
suspiros/ silencios nacidos
irrumpiendo el universo
Tramas luminosas de vacío
origen del sonido y sus colores
sus vetas
sus puentes al cielo embravecido
S O N I D O S
Suficientes para calmar el llanto de las aves
para llenar el mundo
con exhalaciones/ latidos
desde el vientre del cambio
que se recrea y muta
en la muerte/vida.

martes, 17 de noviembre de 2009

Páramo




A veces me cuesta encontrar las palabras propias
las que vienen abriéndose paso en el centro de la calle
como un volcán herido

Un volcán que balbucea fuego
y frases que los oídos no entienden
o escuchan

Voy siguiendo pequeñas hojas verdes
como las migas de pan de mi camino

Páramo dorado
Huella hundida

Marcada en el centro de la noche

Como la luz que se mece en el resplandor de la madera
quieta.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Retorno




Veníamos de dos caminos
-al final el mismo-
nos miramos al espejo
y aprendimos,
que habíamos de volver a ese dolor,
a la primera vereda
donde nos crearon/nacimos
para ver tantas cosas
que no nos gustarían.

Y aquí estamos,
dejándonos ir con la lluvia
que penetra la tierra
húmeda,
como dos ríos mancillados
que buscan
volver a su primera huella.

jueves, 5 de noviembre de 2009

De tarde




La tarde apenas se mueve,
imperceptible hojarasca
de deseos,
va y viene
por los bordes de la calle.

sábado, 10 de octubre de 2009

To the beat.




Poema emblemático de la generación Beat. Publicado por el poeta Lawrence Ferlinghetti en "City Lights Books" .
Ferlinghetti fue arrestado por publicarlo.


"HOWL"
by Allen Ginsberg

I saw the best minds of my generation destroyed by
madness, starving hysterical naked,
dragging themselves through the negro streets at
dawn looking for an angry fix,
angelheaded hipsters burning for the ancient
heavenly connection to the starry dynamo in the
machinery of night,
who poverty and tatters and hollow-eyed and high
sat up smoking in the supernatural darkness of
cold-water flats floating across the tops of cities
contemplating jazz,
who bared their brains to Heaven under the El and
saw Mohammedan angels staggering on tene-
ment roofs illuminated,
who passed through universities with radiant cool
eyes hallucinating Arkansas and Blake-light tragedy
among the scholars of war,
who were expelled from the academies for crazy &
publishing obscene odes on the windows of the skull,
who cowered in unshaven rooms in underwear, burn-
ing their money in wastebaskets and listening
to the Terror through the wall,(...)

"AULLIDO"
de Allen Ginsberg

Vi las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura, hambrientas histéricas desnudas,
arrastrándose por las calles de los negros al amanecer en busca de un colérico pinchazo,
hipsters con cabezas de ángel ardiendo por la antigua conexión celestial con el estrellado dínamo de la maquinaria nocturna,
que pobres y harapientos y ojerosos y drogados pasaron la noche fumando en la oscuridad sobrenatural de apartamentos de agua fría, flotando sobre las cimas de las ciudades contemplando jazz,
que desnudaron sus cerebros ante el cielo y vieron ángeles mahometanos tambaleándose sobre techos iluminados,
que pasaron por las universidades con radiantes ojos imperturbables alucinando Arkansas y tragedia en la luz de Blake entre los maestros de la guerra,
que fueron expulsados de las academias por locos y por publicar odas obscenas en las ventanas de la calavera,
que se acurrucaron en ropa interior en habitaciones sin afeitar, quemando su dinero en papeleras y escuchando al Terror a través del muro, (...)




Allen Ginsberg con Bob Dylan, 1975.